
El gobierno de EE. UU., bajo la administración de Trump, está considerando ampliar su monitoreo de redes sociales para incluir a personas que ya residen legalmente en el país, como titulares de tarjetas de residencia (green cards), solicitantes de asilo y aspirantes a la ciudadanía. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha emitido un aviso invitando al público a comentar sobre una propuesta para recopilar los nombres de usuario en redes sociales de los solicitantes de diversos beneficios migratorios. Esta medida se alinea con una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump destinada a fortalecer la evaluación de seguridad nacional.
Si bien el monitoreo de redes sociales en los procesos de inmigración ha existido desde al menos la administración de Obama, esta expansión ha generado preocupación entre los defensores de los derechos civiles. Los críticos argumentan que podría vulnerar la libertad de expresión, disuadir la actividad en línea y ser utilizado con fines políticos. Sin embargo, el gobierno sostiene que la iniciativa ayudará a prevenir el fraude, el robo de identidad y posibles amenazas a la seguridad.
La propuesta está abierta a comentarios del público hasta el 5 de mayo y, de implementarse, podría afectar a aproximadamente 3.6 millones de personas anualmente.